VEGA ha lanzado al mercado el primer instrumento de medición de nivel radar para líquidos, que mide a una frecuencia de 80 GHz, lo que permite una mejor focalización del haz de radar.

Incluso en condiciones adversas, como la presencia de serpentines o agitadores en depósitos, ahora es mucho más fácil obtener una medición fiable.

Hasta ahora, un sensor radar a una frecuencia emitida de 26 GHz y un tamaño de antena de 80 mm tenía un ángulo de apertura de aproximadamente 10º. Con el VEGAPULS 64, el ángulo de apertura con este tamaño de antena es de tan solo 3º. Por este motivo, el sensor es fiable incluso en depósitos con elementos internos o adherencias en su pared, ya que el haz simplemente evita este tipo de obstáculos.

Al aumentar el rango dinámico de los sensores radar, se amplía su ámbito de aplicación y se eleva la fiabilidad de la medición. No hay ningún sensor radar en el mercado para aplicaciones de líquidos con un rango dinámico similar al del VEGAPULS 64. El rango dinámico mejora notablemente la medición de los productos con bajas propiedades de reflexión, es decir, con una baja constante dieléctrica, en comparación con los sensores radar disponibles hasta ahora. Gracias a su mayor fiabilidad de medición, el VEGAPULS 64 es aún más fiable incluso con espuma, fuertes turbulencias en la superficie del producto, condensados o adherencias en la antena. La precisión es de +/-2 mm incluso en un rango de medición de 30 m.

El nuevo sensor de nivel radar VEGAPULS 64 es idóneo para una amplia gama de aplicaciones en la industria química y también para la industria alimentaria y la farmacéutica, gracias a su construcción y al uso de materiales higiénicos. Además, dispone de las homologaciones 3A y EHEDG. Su pequeña antena (el diámetro de la versión más pequeña no supera el tamaño de una moneda de un euro) y sus conexiones a proceso pequeñas disponibles, hacen de este sensor una interesante alternativa para montar en lugares reducidos. Además de aplicaciones en la industria petroquímica, estos sensores también abren nuevos campos de aplicación en laboratorios y plantas piloto, donde hasta ahora, no se podía contar con una tecnología de medición de nivel radar por razones de tamaño.